Con un clima agradable durante casi todo el año, el Algarve (Portugal) se ha convertido en uno de los destinos preferidos por el gran público, que busca cambiar de escenarios y de país pero sin alejarse demasiado. La cercanía es un grado, no cabe duda, pero no por ello debes andar descuidado y dejar todo a la improvisación.
Playas
Con un clima agradable durante casi todo el año, el Algarve permite optar entre la tradicional época de playa y baños u otro momento del año con menos gente; desde mediados de abril a octubre el sol es - casi - omnipresente, por lo que no es solo en agosto cuando se puede disfrutar de las playas del Algarve.
Extensos arenales interrumpidos por rocas de facciones irregulares que forman paisajes admirables con misteriosas grutas, que puede visitar en excursiones en barco. Algunos hoteles de lujo, por su localización en terrenos junto al mar, ofrecen playas y paisajes únicos con las mejores condiciones para disfrutar al máximo de este ambiente.
Visite las tiendas de la marina de Vilamoura, y admire los yates allí anclados mientras saborea un helado en una terraza.
A lo largo de las vastas extensiones de arenales que acompañan los perfiles del mapa de Portugal, le ofrecemos un conjunto de campos de golf cuyos recorridos siguen la línea de la costa, con el mar como telón de fondo. Le ofrecen las más diversas situaciones de juego, desde jugar encima de los acantilados hasta repentinos cambios de viento. Por lo general, se encuentran en áreas donde se ha pretendido mantener la vegetación natural de la región y contribuir a su vida animal, por lo que algunos de ellos representan auténticos santuarios de la naturaleza.
En el Algarve, desde el hoyo 16 del Campo Royal (Vale do Lobo), que es el hoyo más fotografiado de Europa, se puede disfrutar de una magnífica panorámica sobre el arenal blanco y el azul del mar de la playa de Falésia, y divisándose además, al fondo, Vilamoura. Es un par 3 que requiere un golpe de 218 metros sobre tres acantilados