|
Ruta Río arriba
Comenzaremos esta ruta eligiendo el medio de transporte ideal para un recorrido de unos 30 Km. ascendiendo por el cauce del río Guadiana. A tal efecto se puede contratar un recorrido en barco que realiza esta ruta. Disponible en las principales agencias de viaje de nuestra localidad.
El comienzo de nuestro recorrido nos lleva a pasar por debajo del puente internacional del Guadiana, dejando a nuestra izquierda las localidades portuguesas de Vila Real de Santo Antonio, Castromarim y Monte Francisco.
Durante el resto del viaje iremos dejando atrás vaRías localidades lusas que van jalonando la margen izquierda: Foz de Odeleite, Alamo, Guerreiros do Río, Torneiro y, al final de nuestro viaje, el pueblo de Alcoutim, que podremos visitar desde su homónimo en la margen española Sanlucar de Guadiana.
La fauna ribereña está compuesta en su mayoría por aves acuáticas, tanto zancudas como limícolas, anátidas y algunas rapaces como milanos negros, ratoneros o aguiluchos cenizos, viéndose muy influenciada por la cercanía de la costa y la relativa salinidad de las aguas.
La vegetación de ribera que puede ser observada desde la embarcación está estratificada según el grado de salinidad del agua: los primeros tramos del viaje están jalonados por vegetación de marisma, evolucionando hacia comunidades vegetales más adaptadas al medio acuático interior.
Termina nuestro periplo en el pueblo de Sanlucar de Guadiana, bello pueblo ribereño que ha sabido adaptarse a las necesidades de sus visitantes convirtiendo su antiguo muelle de atraque en un funcional puerto deportivo.
Durante nuestra estancia podemos visitar el castillo de San Marcos, fortificación del siglo XVI construida por encargo de Felipe V, la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de las Flores( también del siglo XVI ), degustar la gastronomía típica o cruzar el Guadiana para visitar la localidad lusa de Alcoutim.
Tras el almuerzo y la visita, el viaje de regreso nos permitirá disfrutar de los bellos atardeceres del Guadiana. |
|
Isla Canela 1
El principal tesoro encerrado en Isla Canela es, sin lugar a dudas, su riqueza biológica estrechamente ligada a la presencia de varios ecosistemas. En esta ruta tendremos una visión general de las marismas que separan la isla de Ayamonte, conociendo asimismo una comunidad vegetal, típica de la zona, basada principalmente en la Retama blanca.
El inicio del recorrido se fija en la zona inferior izquierda del puente que cruza hasta la isla. Desde allí seguiremos un sendero que recorre la ribera del estero hasta las inmediaciones de Punta del Moral, donde daremos por finalizado nuestro recorrido.
Dejando a nuestra izquierda el campo de golf "Isla Canela", recorreremos una zona en la que predomina la vegetación de marisma en la que abundan especies de la familia de las quenopodiáceas y, en general, especies resistentes a la alta salinidad de las aguas. La fauna es especialmente vaRíada en las horas de bajamar, en las que, la alta densidad de biomasa del cauce del estero atrae a innumerables especies de aves.
Rebasado el campo de golf optamos a un profundo cambio en el paisaje, dándose a nuestra derecha amplias comunidades vegetales de Retama blanca (especie endémica de los litorales del suroeste ibérico) densamente pobladas de pequeñas aves, conejos, erizos y algún reptil de pequeño tamaño como la lagartija coliroja y el camaleón común, que encuentra en esta zona uno de sus habitats favoritos.
Tras sobrepasar la entrada al Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina-Ayamonte, donde podemos observar especies de aves protegidas como el flamenco o la espátula, nos encontramos con la barRíada de Punta del Moral, fundada por marineros venidos del Levante Español.
Pese al desarrollo turístico de la zona, Punta del Moral conserva el encanto de los antiguos poblados marineros de Andalucía. Como final de esta ruta es recomendable la degustación de los arroces de pescado o marisco -elaborados con productos frescos y rectas artesanas- en algunos de sus bares y restaurantes. |
|
|
Isla Canela 2
Como ya vimos en la anterior ruta, Isla Canela da mucho de sí en cuanto a naturaleza se refiere. En esta ocasión propondremos un recorrido por la parte más litoral de la isla, pudiendo, con un agradable paseo, tener una visión global del ecosistema litoral y su interacción con biotopos tan distintos como las formaciones de dunas o las marismas mareales.
Isla Canela cuenta con más de ocho kilómetros de playa. Nuestra ruta se centrará en la mitad más occidental de la misma, partiendo de las inmediaciones de la urbanización San Bruno tomaremos el sendero que separa la zona de dunas móviles de la marisma en dirección Noroeste con el objeto de llegar hasta la zona limítrofe con la desembocadura del río Guadiana. El paisaje inicial está compuesto por una vegetación mixta de Retama blanca y Barrón (planta típica de dunas litorales). En la margen derecha se extienden kilómetros cuadrados de marisma en la que predominan especies de las familias juncáceas (juncos) y quenopodiáceas en un substrato permanente encharcado por el efecto de las mareas.
Llegados a la desembocadura comenzamos el viaje de retorno en el que cobra especial importancia la fauna. Si elegimos horas tempranas de marea baja podremos disfrutar de gran variedad de especies de aves que aprovechan la retirada de las mareas para alimentarse de los invertebrados que habitan en la región intermareal. La flora que se observa en la zona de playa esta adaptada a la escasa retención de agua del suelo arenoso-vellosidades, tallos carnosos-y presentan un porte achaparrado para aguantar los fuertes vientos.
En esta ruta podemos observar la evolución geológica de la playa avanzando hacia una formación típica de la zona: la aguja litoral, consistente en una barra de sustratos arenosos compuesto por los detritos sedimentarios depositados por el río Guadiana. Esta barra, conocida popularmente como "gola", es visible durante la bajamar a lo largo de la zona más occidental de la costa. |
|
|
Barrios Altos
Una de las mayores virtudes de nuestra ciudad ha sido siempre saber conservar intacto el aspecto de sus calles y rincones más antiguos. Queremos proponerle un paseo por miles de años de histoRía que impregnan cada esquina, calle o muro de nuestros barrios más antiguos. Hemos querido dar un especial protagonismo a los barrios altos de Ayamonte por el tipismo de sus calles y por albergar algunos edificios de gran importancia histórica.
Daremos comienzo a nuestra ruta visitando el Centro Cultural Casa Grande(1), caserón indiano del siglo XVIII restaurado recientemente, que alberga exposiciones y muestras de arte. Continuamos visitando la capilla de San Antonio(2), construida en el siglo XVI por el gremio de marineros, en magnífico estado de conservación y con telas y frescos renacentistas de gran valor artístico.
Saliendo de San Antonio nos vemos inmersos en un laberinto de callejuelas de suelos empedrados y paredes blanqueadas con cal viva. Los aficionados a la fotografía deben plantearse salirse del recorrido propuesto y escudriñar cada rincón en busca de los miles de bellos encuadres que pueden encontrar. La calle Santa Clara(3) se convierte en el mejor mirador de la zona divisándose, desde su parte alta, una magnifica vista del vecino Portugal.
La plaza de toros de Ayamonte(4) fue construida en 1.852. Sus muros de estilo mudéjar han sido desde entonces el templo de los aficionados a la tauromaquia de nuestra ciudad. Seguimos nuestro itinerario hasta llegar al Templo de la Merced, construido en 1.640 por miembros de la Inquisición para la redención de cautivos, claro representante de la arquitectura religiosa de la época.
Como fin de la ruta volvemos a la calle Huelva desde donde partimos para embelesarnos con su estructura heredada de las Indias, llena de amplios balcones, fachadas enrevesadas por los dinteles y piso adoquinado de primeros de siglo. Aquí podremos admirar la Hornacina del Señor de la Guadaña(6), pequeña capilla inserta en los muros de un edificio para adoración de fieles y seguidores, que aún mantiene ofrendas propias del fervor popular. |
|
|
La Villa
No es preciso ser ayamontino para admitir la belleza del barrio de La Villa. En esta ruta vamos a intentar que propios y foráneos admiren el tipismo de sus calles, sus edificios cargados de histoRía y, como no, la hospitalidad y cordialidad que caracteriza a sus gentes.
Comienza nuestra ruta en la Plaza de San Francisco, donde será de obligada visita el Templo del mismo nombre (siglo XVI), declarado Monumento Nacional en 1.985, y el Museo de La Soledad que alberga el patrimonio histórico de la Hermandad del Viernes Santo. A tan solo 50 metros se sitúa el Palacio del Marqués de Ayamonte, Estudio-Museo del pintor Florencio Aguilera.
Nuestros pasos nos llevan por calles como Capilla del Monte, Flamencos, Alta... hasta llegar al Ejido de San Sebastián. Allí podemos contemplar la Ermita de San Sebastián (siglo XVI) restaurada y reconvertida en Centro de Interpretación de la Naturaleza y eventual Sala de Exposiciones.
A través de calles típicas nos acercamos al Centro Cultural Casa Cuna, sede de numerosas asociaciones de la localidad, y su antigua capilla, hoy Capilla del Socorro, lugar de gran devoción a la imagen de Padre Jesús Nazareno que procesiona en la madrugada del Viernes Santo.
Continuamos nuestro recorrido cerca de la entrada norte de Ayamonte. Allí podremos admirar la recreación del antiguo fortín de origen árabe que antaño se asentaba sobre el punto más elevado de nuestra ciudad. Unos doscientos metros más al sur podemos visitar la Parroquia de Ntro. Sr. y Salvador (siglo XV).
Nuestro paseo hacia el sur nos lleva ahora por estrechas calles adoquinadas hasta la calle cornisa, esplendido mirador sobre el río Guadiana, desde donde se divisan los atardeceres más bellos de nuestra ciudad. Seguimos bajando por San Mateo hasta llegar al fin de nuestro recorrido: la Plaza Jesús Villanueva, donde nos habremos ganado un merecido descanso. |
|
|
|
|
| |